Torre San Millán es una bodega construida a semejanza de los edificios típicos de la comarca. La familia Martínez, al igual que sus antepasados recogen manualmente las uvas ya que pretenden aunar viticultura tradicional con vinicultura moderna y natural, por ello han dotado a la bodega de un completo equipo de vendimia; tolva, despalilladora-estrujadora y depósitos de acero inoxidable con control de temperatura, estos facilitan la evolución de los vinos en sus diferentes etapas; fermentación alcohólica, maloláctica y su correcto almacenamiento. Completando la planta de elaboración Torre San Millán cuenta con una línea de embotellado que es la encargada de vestir sus vinos y dejarlos preparados para llegar a sus mesas. Bajo la bodega encontramos el sótano de piedra acondicionado para albergar las barricas y el botellero, fuera de todo ruido, ideal para que el vino envejezca a su ritmo, sin ser inquietado por nada ni por nadie.